A Trace of Moonlight - Allison Pang

Reseña de Fantasía Mágica

AVISO DE SPOILERS DE LIBROS ANTERIORES



El final del libro anterior fue de esos que te dejan los ojos abiertos como platos y una expresión de maniática en la cara... hasta que conseguís la continuación.
Abby se ofreció a si misma como diezmo para salvar a quienes quiere, y la condición para aceptarla fue que bebiera las aguas del Lete, el río del infierno que borraría todos sus recuerdos.
Que la protagonista y narradora de repente tenga amnesia es algo que me pareció gratamente original. Es interesante que haya perdido la memoria a esta altura de la historia y nos siga narrando ella con toda su confusión.

Empezamos el libro dentro del sueño recurrente de Abby, la pesadilla de los tiburones, sólo que esta vez ella no recuerda ni comprende realmente nada de lo que ve. Quizás es por eso que tiene más control que nunca sobre su sueño.
La casa, el Corazón de su sueño, está completamente venida abajo, pero lógicamente no le afecta. Ya no significa nada para ella.
Aparece Ion Brystion entonces, en un valiente y bastante inefectivo intento de hacerle recuperar la memoria, pero ella no lo reconoce y él no puede decirle la verdad. Y fue aquí donde, después de dudar de él durante dos libros, Brystion oficialmente me ganó.
El principio, sinceramente, me pareció espectacular.

Vamos a ver a Phineas en acción (realmente en acción, no sólo intentando conquistar... lo que sea) y durante el período de amnesia de Abby, que se curará de un modo bastante drástico, y algunos hechos que suceden a continuación, nuevamente la historia será muy diferente a todo lo que ya leímos.

Nuevamente Allison Pang no va a abusar del mismo recurso durante demasiado tiempo, así que la falta de memoria de Abby no será algo que se extienda mucho, lo que me gustó. La historia se hubiera estancado mucho sino.

Abby es realmente una gran protagonista, y una amiga de acero inoxidable.Vuelve su humor y sus comentarios ácidos, así como no faltarán las intervenciones de Phin. Juntos merecen un Oscar, por cierto.
Como comentarios sin importancia: me llamó la atención que ahora nombró a E Nomine (alguien debería armar la banda sonora de estos libros) y, si bien jamás creí que iba a decir ésto, hay ya demasiadas referencias a El Señor de los Anillos... si bien un par me parecieron muy acertadas.

Nuevamente Ion va a brillar por su ausencia durante una buena parte del libro, y será Talivar el protagonista masculino. Va a haber una cantidad considerable de cosas girando alrededor de él, que por supuesto van a afectar directa o indirectamente a Abby, que sigue siendo un imán para los problemas.
Pero esta vez esos problemas no se van a limitar sólo a ellos. Maurice sigue vigente y logrará poner en peligro la existencia de todos los mundos. La cosa se pone seria de verdad. Esta autora no se anda con chiquitas para crear conflictos.
Todos tendrán que ponerse las botas y dar lo mejor de sí, hacer sacrificios y poner el bien general por encima de sus propios intereses. Habrá alianzas inesperadas y algunos giros en la historia muy interesantes.

¡Ah! y sobre el ¿triángulo? amoroso de Abby-Ion-Talivar... bueno, hay muchas más complicaciones por venir. Muchas. Más.
Pero no, no opacarán la historia. Abby sigue sosteniendo que eso es un problema menor así que se la dará relativamente poca importancia. Bien por tí, Allison Pang.

Todo parece indicar que no habrá otro libro después de éste, pero sería bueno que si lo haya. Si bien el tema de Maurice pareeeeeece que llega hasta acá (con un enfrentamiento espectacular) hay unos cuantos cabos sueltos y cosas sin resolver que necesitarían aunque sea una novela corta para cerrarnos la historia. De todos modos, si este es el final no me molesta... pero ojalá no lo sea.