El castillo en el aire (El castillo ambulante, #2) - Diana Wynne Jones, Ana Ramos Reseña de Fantasía MágicaSegunda parte de la trilogía del castillo ambulante de Howl.Creí que ibamos a continuar la historia donde se había quedado El castillo ambulante pero no, nos encontramos de repente en las lejanas tierras de Ingary, con una historia que parece salida de una versión cómica de Las mil y una noches.El jóven Abdullah es un mercader de alfombras de las lejanas tierras de Ingary, un lugar cálido y desierto donde gobiernan los sultanes y el transporte principal son los camellos. La gente es muy cordial y educada, y todos se llenan de elogios muy elaborados al hablar. Los diálogos son muy graciosos, especialmente cuando hablan personas de la misma región. Los insultos también resultan muy creativos y todavía más simpáticos.Abdullah pasa sus días soñando despierto y tratando de evitar a los parientes de su difunto padre, que lo juzgan y lo critican a cada oportunidad que tienen.Un día llega a su tienda un hombre extraño que le ofrece una alfombra que supuestamente es voladora. Luego de una demostración con la que Abdullah se convence a medias, compra la alfombra y para evitar que se escape durante la noche, se duerme encima de ella.Abre los ojos en lo que él piensa que es un sueño (aunque pronto se convence de que es real) para encontrarse aún sobre la alfombra, pero en un jardín de un palacio en lugar de en su sencilla tienda. Es aquí donde conoce a la criatura más bella que vio en su vida: Flor-de-noche, la princesa que primero lo confunde con una mujer (al pobre la barba no le crece demasiado) y de la que se enamora perdidamente... y a quien le dice que él es un príncipe.Decidido a fugarse y casarse con ella (que está comprometida con un hombre al que nunca vio), vende todo lo que posee, escapa a un intento de sus parientes de casarlo con dos mujeres muy, muy tontas, y con los bolsillos llenos de oro va una noche (la alfombra sólo parece querer volar en ese momento del día) a buscar a Flor-de-noche.Pero sus planes no salen como los había soñado, porque en el momento en que se acerca al jardín ve como su princesa es raptada por un gigante demonio alado que se la lleva a quién sabe dónde.Así que aquí comienzan las aventuras de Abdullah, que se dispone a rescatarla.Durante su travesía se cruza con bandidos (uno de ellos exactamente igual a uno que siempre imaginaba), encontrará una botella con un genio azul de muy mal genio que le concede un deseo por día... pero siempre algo sale mal, porque el genio siempre se las ingenia para que alguien se perjudique, y se le sumarán en su viaje un soldado veterano de una moral cuestionable, una gata de peor carácter que el genio y su cría.Pero ninguno es más temperamental, susceptible o vanidoso que la alfombra, que disfruta de la forma florida en que Abdullah le habla y sólo se muestra cooperativa cuando la elogian profusamente.Si bien este libro es como un retelling (reinterpretación de otra historia) de Aladino y la lámpara maravillosa, si vieron la película de Disney de Aladdín (posterior al libro) le encontrarán no pocas similitudes. Casualidad? mmm...El castillo en el aire está lleno de aventuras y de humor, pero no puede ser más diferente de la primer parte de esta trilogía. Veremos muy poco a Sophie y a Howl, aunque se los nombrará bastante.Pasan muchas cosas en muy pocas páginas así que no queda mucho espacio para especular o pensar más allá de lo que se ve. El final realmente es sorprendente, tal como lo dice la sinopsis, y toda la historia en general es entretenidísima y muy fácil de leer.