El lado bueno de las cosas - Matthew Quick Reseña de Fantasía MágicaESTE LIBRO CONTIENE SPOILERS DE:- La letra escarlata (Nathaniel Hawthorne)- El gran Gatsby (Francis Scott Fitzgerald)- Adiós a las armas (Ernest Hemingway)- El guardían en el centeno (J. D. Sallinger)- Las aventuras de Huckleberry Finn (Mark Twain)- La campana de cristal (Sylvia Plath)Este es un libro inusual, original y muy bueno que me leí en dos noches y una mañana. Así de entretenido y atrapante me resultó. Por "culpa" de este libro me dormí dos veces pasadas las 2 AM, y me alegro.Si vieron la película no se guíen por ella, son muy diferentes en muchísimos aspectos.Pat Peoples es uno de los personajes más maravillosamente positivos que he visto en mucho tiempo. Se lo podría comparar con Forest Gump en cierto aspecto, lejano. El título del libro ya nos anuncia que va a ser una historia llena de optimismo, y no defrauda.Es una situación curiosa la de esta historia, porque Pat no está exactamente bien de la cabeza. No está loco, no, simplemente tuvo un colapso nervioso hace un tiempo (aunque no se especifica exactamente cuándo ni por qué hasta el final del libro, pero sí que se trató de un problema legal) y por eso comienza la historia con su mamá llevándoselo del hospital psquiátrico donde está internado -al que Pat llama "el lugar malo"-, para tratar de reintegrarlo a la vida común.Pat está enamoradísimo de quien fuera su mujer, Nikki, y nos habla constantemente de ella y de cómo cada cosa que hace es por y para ella. Admite no haber sido un buen esposo en el pasado, y es por eso que cuenta los días hasta la indefinida fecha en la que termine lo que el denomina el "período de separación".Mientras tanto vuelve a vivir a la casa de sus padres, a convivir con su dulce y muy sufrida mamá y su huraño padre a quien él adora, pero que se niega a dirigirle la palabra durante mucho tiempo. A menos, claro, que estén viendo un partido de fútbol americano de los Eagles.Durante su estancia en "el lugar malo", Pat se dedicó a adelgazar y fortalecer su musculatura haciendo una serie larguísima de ejercicios. Al volver a la casa de sus padres se encuentra con que su mamá le armó un gimnasio en el sótano, y es allí donde pasará la mayor parte del día. Cuando no está haciendo pesas o abdominales, sale a correr kilómetros y kilómetros usando una bolsa de basura por encima de la ropa porque afirma que con el calor del plástico adelgaza mejor.Por orden del juez Pat comienza a ver regularmente a un psicólogo que le cambia la medicación. Le advierte que algunos de estos remedios nuevos le pueden causar alucinaciones, y es por culpa de ellos que por las noches Pat comienza a ver a Stevie Wonder cantando junto a él una canción que lo hace enfurecer y querer golpearse la cabeza contra la pared. Y lo hace, muchas veces. Pat a menudo tiene arranques de ira que descarga con la frente y una superficie dura.Queda claro que el pobre Pat tiene problemas, pero a pesar de eso es un personaje completamente dulce y absolutamente querible. Es positivo ante todo, se frustra con la gente que intenta cargarlo de negatividad, y da lo mejor de si para ser una buena persona. Nos recuerda de forma constante a Nikki, pero a pesar de lo repetitivo que es con este tema, no resulta molesto sino que nos ayuda a entender cómo se fijó un objetivo (o quizás tiene la idea fija) y nos hace ver lo arrepentido que está por algo que ni él está completamente seguro de qué es porque no lo recuerda, y de cuánto la ama, la extraña, y la esperanza que tiene de volver a estar con ella. Ve su vida como una película, y sostiene que en toda película con un final feliz, hay altibajos para distraer a la audiencia, y por eso nunca pierde la fe.Durante una enorme parte del libro la duda constante que se genera es qué demonios le pasó al pobre hombre, y que fue lo que hizo que Nikki desapareciera así y él termine de ese modo. Si se sabe que la familia de Pat la odia.Pat comienza a socializar con su hermano y algunos amigos de la adolescencia que regresan a su vida y le demuestran verdadero cariño. Uno de ellos está casado con una mujer a la que Pat desprecia porque Nikki decía que era una bruja. A pesar de eso acepta una invitación a cenar y allí es donde conoce a Tiffany, una joven viuda que no está completamente en sus cabales desde que perdió a su marido.Después de una conversación extraña (ninguno de los dos está acostumbrado a interactuar con gente realmente) entablan algo así como una amistad.... en la que ninguno de los dos habla. Solo corren. Tiffany parece aprenderse sus horarios y comienza a seguirlo mientras sale a hacer ejercicio.Y la vida de Pat transcurre entre ejercicios, medicamentos que no siempre toma, viendo a su madre llorar por la forma en que la trata su marido (quien es el verdadero disfuncional de la familia con sus ataques de ira desmedida), corriendo con Tiffany, intentando mejorar y cultivarse leyendo (hay una cantidad horrorosa de spoilers de libros clásicos que directamente empecé a saltar), y viendo partidos de los Eagles.Pat es dulce, es inocente a su modo, es respetuoso y da lo mejor de si para ser considerado. Quiere a su mamá y a su familia casi por encima de todo. Su rayo de esperanza es ver a Nikki nuevamente y arreglar las cosas con ella, ser un mejor marido y mejor persona. Es sensible a la insensibilidad, y en muchas ocasiones lo veremos sufriendo por los demás, cuando otras personas son incomprendidas y tratadas con crueldad.Se habla mucho del fútbol americano, y a pesar de que ese es un deporte que francamente no me interesa, me encontré estando pendiente del desarrollo y resultado de los partidos porque de ellos dependía el ánimo del padre de Pat, y si le dirigiría la palabra o no.A lo largo del libro vamos a ir viendo como Pat evoluciona y comienza a vivir una vida semi normal de nuevo. No trabaja (aunque se habla de que pueda volver a hacerlo en el futuro) por lo que su mamá le compra ropa y le da dinero como si fuera un adolescente. En muchos de sus comentarios, a pesar de que se trata de un hombre de más de treinta años, su forma de pensar y ver el mundo nos hace pensar que tuvo una regresión.Se lee rapidísimo, tiene capítulos cortos nombrados con alguna frase o expresión que luego aparecerá en el texto. Mi título preferido fue: "COMO SI ÉL FUERA YODA Y YO LUKE SKYWALKER ENTRENANDO EN EL SISTEMA DAGOBAH".Se los recomiendo, porque además de tener una historia original, muy linda y llena de esperanza, tiene a un protagonista distinto y defectuoso, dañado pero optimista y absolutamente querible, a quien le deseamos un final feliz.El sentido del humor no falta, es realmente una comedia dramática, porque las situaciones que normalmente deberían entristecer, las vemos con esa luz de optimismo que Pat inevitablemente nos contagia, porque siempre logra ver el lado bueno de las cosas.