4.5Esta es otra de las historias cortas de Julia Quinn. Es simple y divertida, con personajes queribles y diálogos ingeniosos. Todo ocurre muy rápido y aún así no resulta acelerado, quizás porque te mantiene pendiente de la incesante batalla de ácido y humor entre los dos protagonistas. Me hizo reir y me entretuvo, además de que como marca registrada de la autora, se garantiza un final feliz.